La elevada demanda española de energía sobretodo referido a los hidrocarburos
problemáticos como lo son el petróleo y el gas, ubicados geográficamente en
territorios igualmente problemáticos, tiene importantes repercusiones sobre la
dependencia energética de la economía Española que ha dado lugar a cifrar sus
importaciones netas, durante el periodo 2007, en un 82,5% del consumo total nacional,
mientras que hace 15 años se situaba en el 62%. Téngase en cuenta, además, que se
ha disfrutado durante más de una década de un precio del petróleo muy barato que
ha favorecido el consumo. Sin embargo, desde el año 2003 el precio del barril brent
de petróleo no hace más que subir hasta situarse en 140 dólares, precios inimaginables
hasta hace bien pocos años.
Referido a la intensidad energética, mencionar que España mantiene un aumento
manifiesto del indicador, al contrario que la gran mayoría de los
países de la Unión Europea. Así, se mantiene una peligrosa dependencia del
crecimiento económico y el consumo de energía, además de perder competitividad
en un mercado cada vez más global.
La propia supervivencia de muchas empresas cuyo proceso productivo se basaba en
un uso intensivo de la energía ha dado lugar a mostrar interés por la realización de
estudios técnico-económicos orientados a lograr un consumo mas racional de la
energía, basado en la existencia de un ahorro en el consumo, en la obtención de una
rentabilidad, así como en un entorno legal y social que lo haga aconsejable y
realizable.
Estos primeros estudios aislados han dado paso a establecer el desarrollo de
procedimientos normalizados referidos a la realización de auditorias energéticas
favorecidos por un mayor grado de interés y sensibilidad por parte del consumidor
industrial.
Desde Energy Watch, implementamos una metodología propia para garantizar que
nuestras auditorias energéticas satisfacen los requisitos establecidos en la estrategia E4
dictaminada por el Ministerio de Industria.
¡Apostamos por la eficiencia energética!